NUESTRA FRASE DE LA SEMANA: A VECES ES DIFÍCIL, PERO SIEMPRE TRATEMOS DE BUSCAR LA PARTE BUENA DE LAS COSAS.
Encontrarás todas las causas con las que estamos comprometidos y colaboramos. Aquí daremos a conocer todos los eventos a los que unamos también a través del deporte como vía de ayuda a proyectos que merecen la pena.
Hoy ya de vuelta a Madrid!!!! 😦 se acabaron las vacas. Resumen del intenso viaje en breve con todos los nuevos proyectos y colaboradores sorpresa 😝 the www.thinkandmove.org.
Esta vez Eva estaba así con ganas de soltar adrenalina, me ha dicho,.. mira,.. uno de boxeo,.. que hoy me siento como de dar puñetazos a la amolada… Así que ahí que va una súper recomendación para los amantes del deporte en general y del boxeo. Ha querido dejarnos el artículo realizado por Daniel Jándula por ser realmente bueno y merecer la pena. Nada más que añadir. Salvo que si queréis comprar el libro ya sabéis,.. la tienda del pajarito (Atticus Finch) de la calle La Palma en Madrid o por la web.
Post de: Daniel Jándula11 junio 2011
El combate del siglo seguido de El combate de Johnson contra Jeffries y la censura de la supremacía negra.
Jack London y Barack Y. Orbach
Traducción de Laura Salas
Gallo Nero (Madrid, 2011)

Por su capacidad de narrar acontecimientos asombrosos, y curtido por un sinfín de hazañas propias y ajenas en sus periplos de buscador de oro (así como extractor de personajes impagables), Jack London fue enviado por el New York Herald a cubrir el esperadísimo enfrentamiento entre los púgiles Jim Jeffries, la gran esperanza blanca, frente al entonces campeón mundial de los pesos pesados, Jack Johnson, “el gigante de Galveston”. La fecha señalada, el día de la Independencia de 1910, la nación esperaba despertar de la pesadilla que suponía que el campeón fuera negro, y en ese combate se imponía la necesidad de que Jeffries pusiese las cosas en su sitio natural.
Este es el hecho, pero London es mucho London, y durante los diez días que precedieron al famoso combate se encargó de ir preparando a sus lectores para lo que habría de venir. Detalló minuciosamente la expectación, el ansia como de un adicto antes de la llegada de los contrincantes a Reno, lugar de la pelea. Defendió el deporte con un convencimiento apabullante (dispuesto aunque fuera el único en hacerlo en todo el mundo), y se interrogó desde su columna por el sentido del mismo, del “objetivo sencillo de ver, mediante los golpes de sus manos enguantadas quién puede derribar al otro con suficiente fuerza como para que permanezca diez segundos consecutivos en el suelo. Y ¿por qué quieren hacer eso? Por el honor, la fama y un premio de cien mil dólares”.
Johnson y Jeffries
En cualquier deporte es difícil encontrar libros que vayan más allá del propio deporte. Dejando aparte el que nos ocupa, probablemente el acercamiento más interesante sea Del boxeo, de Joyce Carol Oates, donde con su prosa clínica nos transmitió la angustia de la repetición de los golpes secos en el rostro o el torso:
“El boxeo, como la imagen de un sueño o una pesadilla, opone un yo contra un yo, un gemelo contra un gemelo idéntico, como en el útero, donde la dominación, el más misterioso de los apetitos humanos, se expresa por primera vez. Sus más característicos momentos de éxtasis —el acercamiento al KO, el KO, la posterioridad al KO, y gracias a las repeticiones de la televisión, todo el episodio revivido a cámara lenta como en la privacidad de un sueño— son indistinguibles de la obscenidad, el horror”.
Es más goloso el cine, desde luego. De hecho, una de las primeras películas que se conservan, de 1894, es la grabación en quinetoscopio de uno de los mitos del deporte: Leonard contra Cushing, él contra él, dos tipos que se aíslan del mundo para ver quién hace que vuelen más estrellas sobre la cabeza del otro. En la crónica de Jack London, se dan por conocidas las impresiones primeras del aficionado recién llegado: el olor a sudor y la humedad, el rugido de las gradas, el humo y el sonido de los golpes, la redención de un alma acabada recibida a puñetazos sobre el cuadrilátero, el guante contra la carne, panoplia de piel para los contrincantes, la aparición del árbitro para asegurar cierta ética que se ha mantenido desde que los griegos hicieron olímpico el festival de tortas sobre la arena.
El combate en sí no da consistencia a un relato. Al fin y al cabo, como el mismo London afirma, este es un deporte que está en nuestra naturaleza, y es justo. La justicia nunca dio buena literatura, ese terreno donde la humanidad ajusta cuentas. En ese enfrentamiento tenemos un choque de trenes y dos formas de entender el tema: la mole experimentada llamada Jeffries, duro como una roca, y el esquivo y charlatán Johnson, con su sonrisa de dientes de oro y la sangre de su labio partido, pero de buen rollo; el autor resume en una frase todo el libro, y de paso el deporte entero: “lo que me provoca más curiosidad es ver qué ocurrirá cuando estos dos hombres de robustos hombros se unan en un abrazo”.
Tenemos el evidente conflicto racial que se explica con claridad meridiana en el artículo de Orbach que se incluye en el volumen. Tenemos la relación del boxeo con el periodismo, en una época en que los periodistas eran reporteros, que trasnochaban y se convertían en detectives de pacotilla, bebían como cosacos y creían en los rumores tanto como en la información confirmada, recordándonos con una sonrisa los piques entre Muhammad Ali y Howard Cosell, y con un estupor amargo la parte de Fate en 2666, donde la efervescencia ante un importante combate de un tal Pickett deja la ciudad con las defensas bajas ante un problema más grave. Pero esto lo tienen todos los deportes mayoritarios, que absorben nuestras conciencias, y aquello que acontece en un terreno de juego delimitado y con mil reglas a discutir toma categoría de asunto de estado.
También está el áspero descubrimiento de que esa pelea tan esperada no es lo que nos habíamos imaginado días antes, que al final nunca es para tanto, que en el colegio se vivieron peleas más interesantes. Y ante todo, hay que tener cuidado con querer regresar al lugar donde uno fue antes grande, porque no somos estatuas de bronce sobreviviendo a los siglos.
Daniel Jándula
http://www.nedham.blogspot.com
Etiquetas: Barack Y. Orbach, El combate de Johnson contra Jeffries y la censura de la supremacía negra, El combate del siglo, Gallo Nero, Jack Johnson, Jack London, Jim Jeffries
Sobre el autor
Daniel Jándula
Daniel Jándula
aniel Jándula (Málaga, 1980) es autor de “El Reo” y la obra conjunta, “Pistolas al amanecer” (ambas en Ediciones Noufront, 2009). Colabora con Ruta 66 y Calidoscopio. Traduce bestsellers y manuales que ayudan a mejorar nuestras técnicas de venta, además de corregir y volcar al castellano libros de todos los temas que puedan imaginarse.
Nuestra librera por excelencia: :=)

http://www.abc.es/madrid/20140423/abci-librerias-originales-madrid-201404221852.html
Se está convirtiendo la entrega de sudaderas de Thinkandmove.org en algo así como los premios Goya del buen rollo, el esfuerzo, el sacrificio, y el compañerismo. Vamos, personas con las que Thinkandmove.org se identifica. Y aquí va nuestros primeros dos homenajes:
El primero es para nuestra querida amiga Anabel. Compañera de Personal Running y de fatigas. Comparte con nosotros algunos posts de su saber culinario vegetariano dedicado al deportista, y además, es muy buena compañera que te da ánimos esté donde esté, te acompaña a carreras y hace que batas tu mejor marca sacrificando la suya, y encima siempre de buen rollo y con una alegría contagiosa. Gracias Anabel, y esperamos que te haya gustado la sudadero tan merecida y nosotros tan orgullosos de que la lleves puesta. ¡¡¡¡ Enhorabuena de parte de Edu, Quino y Thinkandmove.org!!!!!

Luego tenemos a nuestra amiga Mer Gil, compañera también de Personal Running. Infatigable como Anabel, buen rollo a raudales y una sonrisa y una energía que te contagia y te llena alegría. ¡Chiquilla, eres una personita muy especial, que ha conseguido llamarme mucho la atención! :=) Tienes merecidísima tu sudadera de Thinkandmove.org. Por tu esfuerzo, por tu volver a correr, por saber llevar tan bien y darnos a todos una lección con tu «no maratón» este año, por tu super foto de portada del Maratón, y por tu generosidad gratuita como la de Anabel.
Además, comparte con nosotros sus post sobre los beneficios del té de www.alciatemaravilla.com , muy aconsejables para los deportistas como nosotros y para los que les gusten las infusiones y los hibernas en general. :=) jejeje.
Gracias y esperamos que disfrutes la sudadera. ¡¡¡¡ Enhorabuena de parte de Edu, Quino y Thinkandmove.org!!!!!
Tenemos adjudicada dos sudaderos más, pero hasta que no llegue a Madrid no las puedo dar y no puedo decir ni mu para que quede la sorpresa y os pueda enviar las fotos. :=)
Esto es un «SÍ O SÍ DE THINKANDMOVE.ORG«.
Ciao
MUCHAS GRACIAS A TODOS POR VUESTRO APOYO E IDEAS PARA IR DÁNDOLE CADA VEZ MEJOR FORMA AL BLOG Y CREAR UNA COMUNIDAD ABIERTA AL DEPORTE, LA SALUD, LA CULTURA Y LA SOLIDARIDAD. GRACIAS



Eva Moral Pedrero madrileña de 31 años, abogada de profesión y gran deportista, practica desde hace dos años, la modalidad de triatlón con el Club Tri-Val de Valdemoro. El 29 de septiembre en la Sierra de Madrid, en el Puerto de La Morcuera , realizaba una ruta ciclo turista, comenzó a llover, la bici derrapó, sufrió un impacto contra el quita-miedos, cayó por un barranco de siete metros de altura y terminó parando el golpe con la espalda. En todo momento fue plenamente consciente de la gravedad, porque cuando se tocó las piernas, no las sentía; el impacto la produjo una lesión medular que la inmoviliza la mitad del cuerpo. Fue llevada al Hospital 12 de Octubre donde permaneció 20 días en la UVI y 15 días en planta y de allí al Hospital de Parapléjicos de Toledo para realizar la rehabilitación prescrita para seis meses. Desde el primer momento ha demostrado un coraje y fuerza de voluntad; derrochando simpatía, buen humor, optimismo y una vitalidad arrolladora, digna de la grandeza de una gran deportista, que no va a dejar de practicar. De hecho, quiere participar en los Juegos de Brasil en 2016 y para ello, no repara en esfuerzos. Por las mañanas está ocupada en la rehabilitación, asombrando a todos y contagiando con su actitud positiva a otros pacientes. Y por la tarde, se dedica a la silla de ruedas (handbike). Cuenta que va a poder nadar, montar en bici y correr, y, aunque ahora sobre ruedas, está deseando poder entrenar. El mundo del deporte la apoya con iniciativas a favor de su causa, para conseguir que su ilusión se cumpla: Javier Gómez Noya , Gonzalo Sánchez, David Meca o la cantante María Rozalén han organizado eventos deportivos colgados en la red y han subido vídeos con el lema “Eva, estamos contigo”. Además, el pasado 31 de enero, el presidente del COE (Comité Olímpico Español), Alejandro Blanco y el presidente de la FETRI (Federación Española de Triatlón), José Hidalgo visitaron a Eva, pudiendo comprobar sus logros, los elogios dedicados a Eva por su trabajo, obsequiándola con un equipamiento completo de su especialidad deportiva. Allí la presentaron la propuesta de colaboración con el COE en actos y actividades y la oportunidad formar parte de su programa de formación, impartiendo algunos cursos de Derecho, gracias a la colaboración entre el COE y la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) Ahora el 12 de abril se realizará un evento de spinning en el gimnasio dream fit de Vallecas, para recaudar dinero para la handbike, donde colaboran grande monitores del ciclo indoor (Xavi Santamaria, Jesus Rb, Nines Velasco, Iván franco, David Noguera, Rosa Cabrera, Raúl Lopez, Antonio Alonso y colaborando Jose Fr Moral) Serán unas cuatro horas de pura ilusión y por supuesto diversión, por una buena causa que los sueños de Eva no dejen de rodar.