Dos añazos hace ya de mi último post sobre nutrición y, aunque han sido muchas las propuestas, no había dado con la motivación necesaria. Sin embargo hace unos días, de vinos con dos de las cabecitas pensantes de #T&M, me hicieron una propuesta y, aquí estoy, puntual cual reloj suizo, aportando mi granito de arena a este proyecto que me tiene enamorada desde el primer post.
Hay alimentos que son especiales, nos aportan tantos beneficios que deberían estar en nuestra dieta diaria y, aún así, a veces por desconocimiento y otras por no saber cómo usarlos, no los tomamos.
Uno de los super alimentos que no deberían faltar en nuestra dieta es la Avena.
La Avena es un cereal altamente proteico, contiene 6 de los 8 aminoácidos esenciales que necesita nuestro cuerpo para regenerar tejidos; es fuente de hidratos de carbono complejos (de absorción lenta) que nos sacian, nos proporcionan energía y mantienen estables los niveles de glucosa; es el cereal que más vitaminas tiene, sobre todo del grupo B (aunque también contiene vitamina E) y minerales como calcio, zinc, hierro, cobre, fósforo, potasio, magnesio y sodio y, por si eso no nos termina de convencer, es rica en fibra, ayuda a mantener a raya el colesterol y nos ayuda a controlar el apetito.
Es un alimento perfecto tanto para tomar antes como después de entrenar. Podemos mezclar copos de avena con yogurt, tomar el típico “porridge” inglés, añadirla a nuestras masas de pan y galletas, hacer tortitas, usarla en los purés de verduras para sustituir otros espesantes como la patata o las harinas. Hay muchísimas formas de usarla, solo tenemos que incluirla en nuestra lista de la compra, poner a “Mr Google” a funcionar y dejarnos llevar.
Como a estas alturas, si estáis haciendo todo el ejercicio que os proponemos, debéis estar agotados vamos a preparar un batido casero que nos ayude a recuperar después de una sesión de ejercicio.
Batido “levantamuertos”

Ingredientes:
- 2 vasos de” leche” vegetal (soja, arroz, avena, almendra)
- 1 plátano (o mango, frambuesas, moras…)
- 2 o 3 cucharadas soperas de copos de avena
- 4 almendras (o anacardos, avellanas, mantequilla de cacahuete natural, tahini…)
- Endulzante (o no) al gusto
- Canela (o cacao en polvo)
Si no tenemos una mega batidora poner los ingredientes más densos y algo de líquido y, a medida que se va homogeneizando, ir añadiendo el resto de los líquidos hasta completar la receta.
Nota: A mí personalmente me gusta sin endulzantes adicionales pero si queremos edulcorarlo podemos optar por ingredientes lo más naturales posibles, melazas, sirope de ágave, stevia, panela… Cualquiera de estos productos naturales es más sano que el azúcar blanco, la sacarina, el aspartamo y otros edulcorantes químicos.
¡Ahora solo queda disfrutar del batido y que Quino nos cuente qué tal sabe!



