Desayunando en el Café Comercial de Madrid, uno de los sitios que más me gustan para venir por la mañana temprano y deleitarme con los personajillos que allí se ven, y además, sentirte relajado y concentrado con los ventanales a la plaza de Bilbao y el salón amplio de la cafetería y su historia. Así pues, me dispongo a rematar mi:
ODA AL PEDO (del latín Peditum o Crepitus Ventris)
Sí, al pedo, “peo”, nardo, eructo en ascensor, pum, punes, ventosidad, aire intestinal, ruido de vientre, cuesco, ….. hay mil formas de denominarle. En este caso, vamos a hablar del “pedo runner”.

Una de las virtudes del running, y que no se habla mucho en las revistas especializadas , libros, y charlas que he presenciado, es la liberación de gases del cuerpo.
¿Por qué no habla nadie de ello con lo real que es?
Es más, diría, que si hay alguna sensación común a todos los corredores, independientemente del nivel, es ésto. Todos expulsan sus gases del cuerpo de una manera mucho más fácil y constante cuando corren. Da igual que sea tu primer día, da igual que seas “pro”.
Qué sensación esa de liberación y descarga. Y cuanto más lento, y más impacto hagas contra la tierra, más evidente. Quizás de ahí el nombre de: Trote Cochinero. Lo curioso es que lo haces de forma natural, sin apreciar que puedes ir acompañado o te puedan escuchar. En otras circunstancias de tu vida, estás pendiente de si olerá, se oirá o irá “¿con regalo?”. No quiero ser escatológico, solo realista.
¿Cuántos de vosotros/as cuando vais corriendo a solas con los cascos puestos, creyendo que nadie os ve las caras que ponéis mientras corréis, la respiración agitada, medio cantarina, y todos los pedos que os estáis tirando a cada impacto del pie con la tierra? Tan real, como cuando corres con alguien, vas trotando y charlando y soltando lastre en cada zancada. ¿Por qué se da por hecho que la otra persona no lo olerá? Hay pedos mochileros, que por mucho que corras, van contigo. ¿Por qué se da por hecho que no se oirán? ¿Porque se oculta con el sonido de la charla y las pisadas? ¿Y por qué es algo que nadie comenta y que siempre está ahí, como una constante matemática? ¿Y por qué no le dan mayor importancia y pudor en ese momento, y en cualquier otro de la vida, sí?
Curioso, ¿no?
También puede existir la acción invertida. Cuando hiperventilas, o respiras mal, acabas con la barriga al terminar de correr como si estuvieras de 3 meses, y claro, te preguntas,.. ¿pero qué narices? Mejor ni me peso, porque puede ser todo un escándalo. ¿Qué habré comido? Y te dan ganas de irte a correr otra vez, a ver si “esos aires del sur” salen lo antes posible aunque sean en forma de huracán o tormenta tropical. Pero que salgan, o exploto cual Volcán en erupción.
Y no quisiera acabar el tema de los punes, sin hacer mención a los que, en ascensor, suben. Pues mismos pedos son y es más,.. esos sí que denotan su existencia, puesto que hacen que entrecortes tus conversaciones y respiraciones. Con lo cual, das pistas, que tu estado interno gaseoso está en plena ebullición.
En mi caso, menos mal que tengo super buen entrenador y me ha hablado de ello para que no me asustara en caso de que me ocurriera. Afortunadamente, nunca, nunca, me ha pasado. Curioso, ¿no?
Para que veáis la importancia del tema, y la omnipresencia del mismo, y curiosamente lo socialmente evitado en las conversaciones y lecturas que, si investigas un poco y te fijas, el pedo está en todas partes. Si tenéis curiosidad, meteros en google,.. y veréis qué de información.

En honor al mismo, he encontrado esta pequeña referencia de nuestro Lope de Vega:
¡Seamos hombres, o gentiles damas,
niños, adultos, ancianos o ancianas;
Seamos bellos, o esperpentos feos todos,
sin excepción, largamos peos!
Y para rematar mi oda al pedo runner, y por si queréis más información, y dedicado a los culturetas de gafa pasta que nos leen y además corren, os dejo un artículo excepcional de la Revista Cultural JOTDOWN en la que se habla del mismo. No dejéis de leerlo, interesantísimo todo lo que se aprende. Artículo del Ganador del Concurso de Divulgación Científica: Anatomía de un pedo.





















